Univerdad

Una conversación pública sobre la universidad española en clave afirmativa y crítica, desde la independencia y el rigor intelectual

¿Como anillo al dedo? El [des]ajuste entre las competencias profesionales adquiridas y las valoradas por el mercado laboral

Las competencias profesionales desempeñan un papel clave en el acceso al mercado laboral ( Economics of Education Review, 2013), más aún en el contexto español actual, donde la tasa de paro entre los jóvenes menores de veinticinco años supera el 50%. Según datos del INE, en el primer trimestre de 2015 la tasa de paro entre jóvenes menores a 25 años era de 51.4%. Ya no es suficiente un mayor nivel de educación, sino que la sociedad del conocimiento exige el desarrollo de ciertas competencias específicas que permitan adaptarse a las particularidades del mercado laboral, guiado por un fuerte y creciente desarrollo tecnológico.

Según datos del INE, en el primer trimestre de 2015 la tasa de paro entre jóvenes menores a 25 años era de 51.4%

En este contexto, tiene sentido cuestionarse si las capacidades y habilidades adquiridas y desarrolladas por los graduados universitarios se adaptan a las requeridas por el mercado laboral. La respuesta a esta pregunta no es evidente, y a pesar de que en las últimas décadas se han desarrollado numerosos estudios sobre este tema, no existe consenso acerca de cuál es la combinación óptima de competencias profesionales que aseguran el éxito en el mercado profesional[1]. Esto puede responder a la dificultad y a las diversas alternativas que existen para medir dichas competencias que conllevan a resultados distintos. La investigación “Graduate competencies and employability: The impact of matching firm’s needs and personal attainments”[2], presenta evidencia en este sentido para el caso de los graduados de la Universidad de La Coruña (UDC).

En primer lugar, el estudio evalúa el grado de ajuste entre las competencias profesionales que los graduados consideran que más han desarrollado en la universidad y las que los empresarios efectivamente valoran en el mercado laboral, a partir de una encuesta realizada a 1.052 graduados de la UDC y a 907 empresas localizadas en la provincia de La Coruña que tienen titulados trabajando. Se consideraron diecinueve competencias genéricas (no relacionadas con una función u ocupación concreta), las cuales se clasifican en tres grandes grupos: instrumentales, interpersonales y sistémicas. En la Tabla 1 se muestra la valoración que otorgan los estudiantes y los empresarios a cada una de las competencias evaluadas[3].

Tabla 1. Valoración de las competencias adquiridas por los estudiantes y requeridas por los empresarios.
Fuente: Elaboración propia a partir de Teijeiro et al (2013).

gs_11_imag1_V2Tal y como se observa, el nivel medio de competencias adquiridas por los estudiantes es menor al nivel medio demandado por los empresarios, para todos los ítems evaluados. Asimismo se observan algunas asimetrías importantes en algunos ítems. En cuanto a las competencias que los empresarios consideran relevantes y cuyo nivel de adquisición informado por los estudiantes es escaso, se observan la “Resolución de problemas” y la “Capacidad de aplicar los conocimientos a la práctica”. Por otra parte, los empresarios consideran poco importante el desarrollo de la “Habilidad para trabajar de forma independiente” y las “Habilidades interpersonales”, mientras que para los graduados son algunas de las competencias adquiridas más relevantes.

Asimismo, los autores investigan la relación entre el grado de des(ajuste) de las competencias y la probabilidad de estar empleado. Para ello elaboran un índice de proximidad entre las competencias adquiridas por los individuos y las necesidades de los empresarios, a partir de la posición que cada uno otorga a cada competencia. Como se observa en el siguiente gráfico, los resultados muestran que la probabilidad de estar empleado aumenta significativamente con el índice de similitud entre las necesidades de las empresas y los logros de los graduados. Así, ceteris paribus, poseer el nivel máximo de similitud (19) implica una diferencia de casi 30% en la probabilidad estimada de ser empleado, en comparación con el nivel mínimo de similitud (0). En otras palabras, los graduados que efectivamente desarrollan las competencias que los empresarios más valoran tienen mayor probabilidad de estar empleados. Por último, los autores encuentran evidencia de que las competencias sistémicas, es decir aquellas más relacionadas con la personalidad y no transferibles, son las que efectivamente tienen mayor impacto sobre la empleabilidad.

 Gráfico 1. Predicción de la probabilidad de estar empleado según índice de similitud entre competencias adquiridas y demandadas.

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Un título universitario ya no es sinónimo de éxito en el acceso al mercado laboral. Las competencias y habilidades profesionales desarrolladas juegan un papel clave.

Un título universitario ya no es sinónimo de éxito en el acceso al mercado laboral.

En esta dirección, el sistema universitario español debería realizar un esfuerzo especial en promover y ayudar a los estudiantes en el desarrollo de aquellas competencias que más fomentan la empleabilidad y en reducir los potenciales desajustes que se observen en el mercado laboral. Para ello, sería saludable sistematizar este tipo de estudios para tener información actualizada acerca de cuáles son las competencias más valoradas por los mercados bajo diversas realidades y contextos.

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*Referencia elaborada por Gabriela Sicilia para univerdad.

[1] En este sentido, dos grandes proyectos han sido financiados por la Comisión Europea (CHEERS y REFLEX), con la finalidad de identificar el conjunto de competencias que los graduados necesitan en la sociedad del conocimiento, y para analizar el rol que tienen las universidades en el desarrollo de las mismas.
[2] Teijeiro, M., Rungo,P.  y Freire, M.J. (2013). “Graduate competencies and employability: The impact of matching firm’s needs and personal attainments, Economics of Education Review, 34, 286-295. Esta referencia ha sido elaborada por Gabriela Sicilia para univerdad.
[3] La medición de la valoración es medida a través de una escala ordinal de Likert con valoraciones que oscilan entre 1 (ninguna o nada) y 7 (sobradamente o muy importante) puntos.

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