Univerdad

Una conversación pública sobre la universidad española en clave afirmativa y crítica, desde la independencia y el rigor intelectual

De GENES, MEMES, TEMES …

Don Eugenio de la Peña, médico, en su discurso de recepción en la RAE en la primera década del siglo XIX, escribe: «Los lenguajes de las diversas naciones son ricos en voces en aquellas ramas que se han cultivado con preferencia […] Resulta con evidencia una verdad triste para nosotros pero que no debe disimularse: que la lengua castellana necesariamente ha de ser pobre en las diversas ramas de las ciencias naturales que, entre nosotros, apenas se han cultivado». Viene al caso ─más de doscientos años después─ de los denominados replicator: gen, meme y teme, y, tal vez, alguno más.

Richard Dawkins inicia la introducción a su The Selfish Gene: «This book should be read almost as though it were science fiction. It is designed to appeal to the imagination. But it is not science fiction: it is science».  Gutiérrez Rodilla recuerda que La Ciencia Empieza en la Palabra; pero son necesarios nuevos términos para nuevas formas de conocer y hacer. Es la exigencia de lo que Fuller denominó «aceleración acelerada»: nuevas ideas [«pensamiento exponencial»], que aparecen más rápidamente que el tiempo de respuesta necesario para reorganizar disciplinas, departamentos, comportamientos, leyes o sociedades.

Antes de la aparición de la vida en la Tierra se formaron monómeros que consiguieron formar polímeros; estos, en un momento dado, fueron capaces de duplicarse ─chemes [CHEMical mEMES]─. Como lo consiguieron es una pregunta abierta. No es importante si aquellas moléculas fueron pequeñas y simples o grandes y complejas; la propiedad extraordinaria fue esa capacidad de crear copias de sí mismas. Si la copia no es perfecta, el resultado puede tener mejor o peor suerte que el original. Si el defecto proporciona alguna ventaja para la supervivencia la copia será más competitiva y sus reproducciones ganarán la partida en un ciclo interminable de errores y ganancias en el que, puntualmente,  emerge complejidad que no es más que información creciente.

Dawkins enfatizó la importancia de pensar la evolución darwiniana en términos de información más que en un registro de criaturas vivas; denominó «replicator» */** a la información copiable. Es opinión generalizada que replicator  no es un buen término porque se refiere a lo que hace la replicación más que a lo que se copia. La cuestión es que replicator es la palabra que se ha impuesto. Valga de justificación que el concepto es más importante que la palabra que lo define. La ley universal es que toda vida evoluciona por la capacidad de supervivencia de las entidades que se replican, siendo el replicator la unidad fundamental de lo viviente; aunque en la época prebiótica el primer replicator fue aquella simple molécula que fue capaz de copiarse por vez primera: cheme.

Watson y Crick inician su artículo seminal: «We wish to suggest a structure for the salt of deoxyribose nucleic acid», y casi al final «It has not escaped our notice that the specific pairing we have postulated immediately suggests a posible copying mechanism for the genetic material». El «corto» artículo no incluye la palabra gene; sin embargo, es una descripción fidedigna de un replicator. La palabra «gen» fue acuñada en 1909 por el botánico danés Wilhelm Johannsen a partir de la palabra griega genea ─generar─, refiriéndose a la unidad física y funcional de la herencia biológica. Los genes no son más que un ejemplo de replicator. Dawkins también distinguió en la evolución biológica el gen y quién lo vehicula. Los replicators ─genes─ se copian, las entidades que los contienen, no. La descendencia incorpora las copias, exactas o no,  de los replicators parentales, pero no es copia de sus progenitores. El replicator biológico, el gen, utiliza máquinas moleculares para replicarse; en ello están la nanotecnología y la biología sintética.

En la «sopa primigenia» emergió, tras el cheme, un replicator más sofisticado, el gen. Millones de años de evolución concluyeron en una nueva sopa; la sopa de la cultura humana que alambicó un nuevo replicator. «We need ─escribe Dawkins─ a name for the new replicator, a noun which conveys the idea of a unit of cultural transmission, or a unit of ‘imitation’. ‘Mimeme’comes froma suitable Greek root, but I want a monosyllable that sounds a bit like ‘gene’. I hope my classicist friends will forgive me it I abbreviate mimeme to’ meme’. If it is ant consolation, it could alternatively be thought of as being related to ‘memory’, or to the French Word ‘même’. It should be pronounced to rhyme with ‘cream’». Ejemplos de memes son melodías, ideas, eslóganes o latiguillos, modas, tipologías de alfarería o de arcos de construcción. Los memes se replican mediante imitación o enseñanza, se vehiculan en los cerebros, se propagan entre ellos y están sometidos a las mismas reglas evolutivas que los genes. Si la genética es el estudio de los genes, sus variaciones y la herencia en los organismos vivos; el estudio de los memes, sus variaciones y la cultura ha dado lugar a la memética. Podría apuntarse que algunos memes no son discretos mientras todos los genes lo son, la evolución memética aparentemente es lamarkiana mientras que la genética es estrictamente darwiniana, y, en tercer lugar, los memes no se replican sino que se recrean por imitación lo que resta fidelidad para garantizar linajes. Sin embargo, la cultura es una adaptación, lo que sugiere una coevolución meme – gene.

En la actualidad, toda la información que nos rodea, en la que estamos inmersos y de la que dependemos, se multiplica exponencialmente y al menos aparentemente sin límite preestablecido; además, la información es, hoy, autónoma.

El proceso comenzó lentamente y se aceleró progresivamente, tal y como se comporta un proceso evolutivo, comenta Blackmore. Marcas en la arcilla preservaron memes verbales lo que permitió que más gente los viera y copiara. La imprenta permitió incrementar la fidelidad de la copia y multiplicar las replicaciones. Los medios de transporte facilitaron su distribución global aunque diacrónica; luego, fotocopiadoras, fax y teléfonos consiguieron la difusión casi sincrónica de la información. Pero todo ello, máquinas artificiales que manejan memes, solo disponen de los primeros pasos de la evolución del algoritmo: cheme (prebiótico), gen (biológico) y meme (cultural). Los libros almacenan memes que la imprenta copia; pero son los humanos quienes seleccionan las palabras con que escriben los textos y lo que leen o copian. El mismo principio vale para la comunicación mémica a través del teléfono portátil incluso mediante Internet; pero ello ha cambiado de manera acelerada, exponencial.

La Red se ha hecho autosuficiente; la información que almacena escapa al control humano.

La información digital compite por espacio en servidores gigantescos en una mega-red sincrónica global; esa información es copiada mediante procesos electrónicos extraordinariamente eficaces y autónomos. Los procesos de copia, variación y selección que lleva a cabo La Red han hecho de sus componentes un nuevo replicator. Dejando a un lado el cheme, el nuevo replicator de tercer nivel puede denominarse «teme» (technological-meme) o «treme» (tertiary meme).

Pensamos que estamos fabricando máquinas en nuestro propio beneficio, pero se ha puesto en marcha un proceso evolutivo inevitable y fuera de control a modo de lanzadera para un siguiente nivel de evolución. Drexler acuñó clanking replicators [¿ruidosos?] para referirse a [macro]- máquinas o robots autorreplicantes: «Cells ‘do’ replicate; robots’could’ replicate».

Samuel Butler escribió, en 1863, «The views of machinery which we are thus feebly indicating will suggest the solution of one of the greast and most mysterious question of the day. We refer to the question: What sort of creature man’s next successor in the supremacy of the earth is likely to be […] Day by day, the machines are gaining ground upon upon us; day by day we are more subservient to them».

Notas

Replicator. In discussion of evolution, a replicator is an entity (such as a gene, a meme, or the contents of a computer memory disk) which can get itself copied, including any changes it may have undergone. In a broader sense, a replicator is a system wich can make a copy of itself, not necessarily copying any changes itr may have undergone. A rabbit’s genes are replicators in the first sense (a change in a gene can be inherited); the rabbit itself is a replicator only in the second sense (a notch made in its ear can’t be inherited)», K.E. Drexler, «Glossary», pág. 288.

**Propuestas: «replicón. Información que es capaz de replicarse»; «replicante: que experimenta réplica».

Referencias

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