Equidad en las pruebas de acceso a la universidad (*)

Un curso más, unos 300.000 estudiantes de bachillerato se enfrentarán a mediados de este año a la prueba que les abrirá las puertas de la universidad (EBAU) y con ello posiblemente volverá a los medios de comunicación y al debate político la misma pregunta de los últimos años, ¿debería haber un único examen de selectividad común en las 17 comunidades autónomas para garantizar la igualdad de oportunidades de los estudiantes?

La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en su artículo 38, establece, entre otras cosas, que:

“La prueba de acceso a la universidad se realizará adoptando las medidas necesarias para asegurar la igualdad de oportunidades, la no discriminación del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo y la accesibilidad universal de las personas con discapacidad que se presenten.”

El Ministerio de Educación y Formación Profesional es el que determina anualmente, mediante orden ministerial, para cada curso escolar, las características, el diseño y el contenido de las pruebas de la citada evaluación, así como los procedimientos de revisión de las calificaciones obtenidas. Y son las comunidades autónomas, en colaboración con sus universidades, las que organizan la realización material (redacción del examen, criterios de corrección, etc.) de las pruebas que configuran la evaluación de bachillerato para el acceso a la universidad.

Las pruebas de acceso tienen dos fases, una obligatoria y otra voluntaria. El estudiante debe obtener como mínimo una nota de 4 puntos (de un máximo de 10) en la fase obligatoria. Con esa nota y la de bachillerato, se obtiene la puntuación de acceso. Como la media ponderada de la nota de la fase obligatoria (40%) y la de bachillerato (60%), que cómo máximo será también de 10 puntos. El estudiante puede solicitar plaza en la universidad siempre que tenga una nota de acceso igual o superior a 5 puntos y puede mejorar posteriormente esa calificación con un máximo de 4 puntos adicionales en la fase voluntaria. Hacerlo es muy recomendable ya que una décima arriba o abajo es crucial para acceder a las titulaciones en las que la demanda es mayor que la oferta de plazas.

La gran competencia para conseguir plaza en algunas titulaciones debido al desajuste entre oferta y demanda y al efecto del distrito único (que da la posibilidad de estudiar en cualquier universidad de España) hace necesario revisar el sistema para garantizar la equidad y la igualdad de oportunidades de los estudiantes en el acceso a los estudios universitarios.

Mi intención en este post es ilustrar con datos públicos la importancia de revisar el sistema de acceso en relación con la igualdad de oportunidades.

Rendimiento académico por comunidad autónoma

Si analizamos la evolución de la nota media en el bachillerato de las 17 comunidades autónomas desde el curso 2015-16, se observa una tendencia ascendente compartida para todas (gráfico 1), que hace que, año tras año, mantengan la misma posición (cuadro 1).

Fuente: Elaboración propia. Estadísticas MEFP

En un principio, si el examen de acceso fuera similar en todas las comunidades autónomas en cuanto a complejidad y criterios de evaluación, se esperaría que las comunidades autónomas ocuparan una posición similar cuando las ordenásemos por la nota media obtenida en las pruebas de acceso.

Sin embargo, durante el período considerado, la evolución de las notas de las pruebas de acceso en la mayor parte de las comunidades autónomas ha sido muy irregular (gráfico 2), por lo que las comunidades han cambiado regularmente de posición en el ranking de la nota de las pruebas de acceso.

Fuente: Elaboración propia. Estadísticas MEFP

Por ejemplo, en el caso de las comunidades CA3, CA5, CA9, CA6 y CA11 su posición en el ranking ha cambiado. También es interesante destacar que hay comunidades muy bien posicionadas por nota de bachillerato que se sitúan en las últimas posiciones si las ordenamos por nota de acceso (por ejemplo, CA1 y CA3), y a la inversa, comunidades mal posicionadas en el ranking de bachillerato que mejoran al ordenarlas por nota de acceso (por ejemplo, CA6, CA8 y CA17) (cuadro 1).

Cuadro 1. Posición en el ranking en cuanto a nota media en bachillerato y en cuanto a nota media en prueba de acceso

Fuente: Elaboración propia. Estadísticas MEFP

El desigual rendimiento que se refleja en las notas medias de bachillerato y de acceso de las comunidades autónomas plantea interrogantes:

¿una misma nota en el bachillerato representa el mismo grado de conocimiento en las 17 comunidades autónomas?, ¿los 17 exámenes de acceso tienen el mismo nivel de dificultad?, ¿se evalúan con las mismas pautas y criterios de corrección?

Sin embargo, interrogantes similares a los que surgen al comparar resultados en bachillerato y pruebas de acceso a la universidad por comunidades autónomas, aparecen también cuando se analizan los datos con mayor nivel de granularidad, y se comparan rendimientos de los centros educativos dentro de una misma comunidad autónoma.

Rendimiento académico por centro educativo

En el gráfico 3 se muestra el histograma de las diferencias entre la nota de bachillerato y la nota en la fase obligatoria de las pruebas de acceso en los centros educativos de una comunidad autónoma (CA10) en el curso 2019-2020. La mayoría de los centros obtienen mejor nota en el bachillerato que en las pruebas de acceso, en la que es un evaluador externo al centro el que puntúa las respuestas de los estudiantes: el 20% de los centros presentan diferencias de más de 2 puntos entre la nota obtenida en el bachillerato y en la fase obligatoria; y, el 50% registran más de 1,5 puntos de diferencia.

Gráfico 3. Histograma de las diferencias entre la nota de bachillerato y la nota en la fase obligatoria de las pruebas de acceso por centros educativos

Fuente: Elaboración propia. Estadísticas Consejería de Educación (CA10)

El gráfico 4 muestra para cada uno de los centros educativos, en el eje de abscisas la nota de bachillerato y en el eje de ordenadas la diferencia entre la nota de bachillerato y la de la fase obligatoria de las pruebas de acceso. Centros con una nota de bachillerato muy similar presentan notas de acceso muy diferentes, la diferencia oscila entre 0 y 3 puntos.

Fuente: Elaboración propia. Estadísticas Consejería de Educación (CA10)

Además, la distribución de las notas de acceso se parece a una distribución normal (gráfico 5) lo que podría corroborar el supuesto de objetividad y adecuación de la prueba de acceso en la comunidad autónoma.

Gráfico 5. Histograma de las notas medias de la prueba de acceso de los centros educativos

Fuente: Elaboración propia. Estadísticas Consejería de Educación (CA10)

La evidencia descriptiva anterior es de especial relevancia, dada la importancia que tiene la nota de bachillerato para determinar la nota de admisión (6 puntos sobre 14) y lleva a hacerse preguntas similares a las que planteaba a nivel de comunidad autónoma:

¿una misma nota de bachillerato representa el mismo grado de conocimiento en todos los centros educativos?, ¿existen centros educativos más generosos que otros a la hora de evaluar a sus alumnos?

Con la relevancia que tiene la nota de bachillerato en la nota de admisión a la universidad:

 ¿por qué solamente se cuestionan las desigualdades que pueden provocar 17 pruebas de acceso y no se cuestionan las desigualdades que pueden provocar las diferencias en los criterios de evaluación de los más de 4.500 centros educativos existentes en España?

Conclusión

La información mostrada conduce a pensar que existen diferencias a la hora de evaluar a los estudiantes, tanto en los centros educativos como en las pruebas de acceso.

Esta heterogeneidad supone no ordenar adecuadamente a los estudiantes en función de las capacidades y los conocimientos adquiridos en el bachillerato lo que estaría limitando la equidad del sistema.

Este problema se podría abordar con actuaciones dirigidas a corregir estas distorsiones, tanto en los centros educativos como en las pruebas de acceso.

En definitiva, respetando el marco competencial de las comunidades autónomas y, con su colaboración y coordinación, se trataría de paliar estas distorsiones con actuaciones dirigidas a homogeneizar el proceso de evaluación para que este valore la madurez académica y los conocimientos adquiridos en el bachillerato a todos los estudiantes por igual, independientemente de cuál sea el centro educativo del que procedan o en qué comunidad hayan realizado las pruebas de acceso.

(*) Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen a su autor y, por tanto, no reflejan necesariamente las de la AIReF.

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Comentarios
  1. Carmen Pérez Esparrells dice: 27/01/2022 a las 18:51

    Aunque el autor nos plantea una interesante reflexión a título personal, sigue el enfoque ARE (Argumento- Razonamiento-Evidencia) del que hacen gala en el equipo de la AIREF. Enhorabuena Luis


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