¿Qué nos dice el «QS Ranking»?

Algunos nos habéis pedido que, desde univerdad, hagamos algún comentario sobre la reciente publicación del QS Ranking. Para empezar, por si alguien está interesado en profundizar en el tema de los rankings, dejamos un enlace en el que consultar entradas de este blog en el que hemos tratado este asunto (aquí).

En la síntesis de los resultados, con respecto a España, nos hacemos eco de la noticia publicada por El Mundo (ver aquí). «En la décimo tercera edición de esta clasificación, la Universidad de Barcelona vuelve a ser la que alcanza un puesto más alto en la lista, el 160, seguida a poca distancia por la Universidad Autónoma de Barcelona (el 203), la Universidad Autónoma de Madrid (el 210), la Universidad Complutense de Madrid (el 239) y la Universidad de Navarra (el 245). La enumeración de las 10 mejores españolas se completa con la Carlos III de Madrid, la Pompeu Fabra de Barcelona, las politécnicas de Cataluña y Valencia, y la de Zaragoza. Cuatro nuevas instituciones han entrado en la clasificación este año: la Universidad de La Coruña, la Rey Juan Carlos de Madrid, la de Murcia y la deCastilla-La Mancha. Pero los autores del QS advierten de un peligro: es mayor el número de centros españoles que caen que aquellos que suben, y dos de ellos se han caído este año del top 200 (las universidades autónomas de Madrid y Barcelona)».

Sin embargo, España, en términos absolutos, compite peor que el año pasado.

Qué nos dicen algunos expertos de univerdad

Carmen Pérez Esparrells, nos explica un poco el funcionamiento de este ranking. Comienza apuntando algún dato curioso: «Cada año se adelanta más la publicación de los rankings globales, que antes llegaban para el otoño, pero lo que se repite en la mayoría de ellos es el Top-10 de las instituciones de educación superior». Y, sobre los resultados, explica que «con pocas variaciones, las mejores universidades del mundo son aquellas que, entre otros rasgos, comparten un elevadísimo presupuesto, tanto en términos absolutos como en términos relativos, en función de su personal docente e investigador».

Pero, sobre todo, hemos querido preguntarle sobre el funcionamiento particular de este ranking: «en el caso del QS estamos además ante uno de los rankings globales por excelencia basados en la reputación, ya que hasta la fecha mantiene un porcentaje del 50% en base a encuestas on-line realizadas a expertos, académicos y empleadores y otros agentes de todo el mundo. Sin duda, la valoración de la reputación académica añade un componente subjetivo que hace que este ranking no sea reproducible ni previsible a partir de una posición cercana al Top-20. Actualmente, los recursos humanos de las universidades españolas no están lo suficientemente internacionalizados, debido principalmente al sistema de contratación. No obstante, existen otras palancas, lo que se conoce con la denominación inglesa networking internacional, que pueden ser usados como uno de los factores claves en el proceso de mejora de las instituciones, por la fuerte influencia que tienen las redes y conexiones internacionales y la visibilidad que generan, tan necesaria en un mundo globalizado».

Sobre los resultados, José Juan Moreso,  ex rector de la universidad Pompeu Fabra, por contextualizar, nos dice que «puede recordarse que en el mundo hay alrededor de 20.000 Universidades, lo que significa que 10 Universidades españolas se hallan entre el 2% mejor ( in the top 2%, para decirlo en el lenguaje de los rankings). Visto así España está en donde le corresponde por PIB, renta per cápita o, mejor aún, índice de desarrollo humano. Y no es un mal lugar». Aunque, nos dice, que eso no significa que debamos «ser más ambiciosos» porque «con objetivos claros y algunos cambios institucionales ( y algunos recursos adicionales) estamos en condiciones de mejorar y mucho».

Por su parte, Antonio Cabrales, nos dice que si miramos el mismo ranking pero por subdisciplinas, podemos ver a la Pompeu Fabra en el puesto 20 del mundo en economía, y es por eso que hay que trasladar el mensaje del «yes we can», y pone el símil de los coches: «en ningún negocio hace falta tener mucha renta per capita para tener gran capacidad exportadora. España es el séptimo exportador de automóviles» (ver aquí).

¿Qué debemos hacer, entonces?  «exportar muchos servicios educativos», nos dice Cabrales, «lo que hace el UK debería ser posible para España. Se vive bien, la sanidad es buena, la lengua tiene muchos millones de hablantes, y en las condiciones adecuadas los estudiantes se pegarían por venir. De nuevo, la UPF es pionera en hacer esto. Pero las condiciones adecuadas deben darse. Las universidades tienen que ser punteras en los campos en los que quieran exportar servicios (las que quieran hacerlo). Y la verdad, entre exportar servicios educativos y botellón, creo que está claro que es mejor para el país. Esto requiere adoptar los principios organizativos de los buenos lugares (como la UPF) y dotar de recursos a estos sitios para que empiece el proceso. Yo creo que una aproximación defensiva es contraproducente. Tomar posesión del balón y jugar a la ofensiva. Esa es otra lección de un negocio, el del fútbol, en el que España va bien….»

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