Un estudio sobre la internacionalización de las universidades

El componente internacional, una demanda creciente a la formación universitaria

Una de las transformaciones clave de la educación terciaria que ha tenido lugar en los países industrializados desde finales de la década de 1980, es la internacionalización. Durante las tres últimas décadas, la educación terciaria y las habilidades interculturales han venido ganando importancia. Estudiantes y empleadores demandan de manera creciente títulos de educación terciaria con una fuerte componente internacional, tanto en términos del contenido de los planes de estudios como de la exposición a diferentes culturas que faciliten el desarrollo de habilidades y competencias interculturales.

Aunque la movilidad estudiantil y del profesorado son, claramente, los aspectos más observables de la internacionalización de la educación terciaria, esta se manifiesta en una diversidad de formas como la convergencia de los sistemas de educación terciaria o los acuerdos de reconocimiento internacional, mediante el establecimiento de alianzas o consorcios.

La innovación en las nuevas formas de internacionalización 

En los últimos 15 años han surgido nuevas formas de internacionalización que incluyen la movilidad y exportación de programas o instituciones. Estas nuevas formas de educación terciaria transfronteriza/internacional son aún limitadas, pero constituyen una innovación que puede marcar el inicio de una profunda transformación de la educación terciaria a largo plazo. Además, las instituciones de educación terciaria utilizan estas nuevas formas de participación internacional como plataformas para otras actividades de marketing, reclutamiento de estudiantes internacionales o colaboración y establecimiento de acuerdos de investigación o interinstitucionales. Por otra parte, las instituciones de educación terciaria incorporan cada vez más dimensiones interculturales e internacionales en sus planes de estudio, enseñanza, investigación y actividades extracurriculares para ayudar a los estudiantes a desarrollar habilidades internacionales e interculturales sin tener que salir de su país, lo que recibe el nombre de «internacionalización en casa».

La internacionalización como motor de crecimiento económico

El Consejo Europeo, en su definición de los objetivos de la estrategia de Lisboa del año 2000, se refiere a la educación y a la formación como una forma de capital basado en el conocimiento capaz de situar nuestras economías entre las más dinámicas y competitivas del mundo. De ahí que la tendencia hacia la estrategia internacional de las universidades esté vinculada a una política de excelencia orientada a difundir conocimiento en un entorno de globalización.

La expansión del conocimiento y su consideración como un bien susceptible de intercambio implica que las universidades deben darse a conocer, tanto en el mercado nacional como internacional;  fomentar la movilidad de estudiantes y profesorado; y, captar talento de estudiantes, profesorado y personal investigador. Las universidades tratan, así, de establecer alianzas que les permitan participar en programas y proyectos internacionales de docencia, investigación e innovación o de compromiso social.

La internacionalización de las universidades satisface objetivos de favorecimiento de la diversidad cultural y contribuye decisivamente a las tareas de promoción que realizan las universidades.

No obstante, la internacionalización de las universidades ha de concebirse y evaluarse como un motor de gran capacidad para impulsar el crecimiento económico y social, no sólo de la región donde las universidades están ubicadas, sino también a nivel global. Países pioneros en impulsar y apostar por estas actividades de internacionalización de sus universidades, como Australia, Nueva Zelanda, EE. UU. o Canadá, y en el ámbito europeo el Reino Unido, en un ejercicio más de rendimiento de cuentas a sus comunidades, publican y dan a conocer periódicamente datos sobre el valor socioeconómico de la internacionalización de sus universidades. En el entorno español este ejercicio es una rareza.

¿Cómo cuantificar los efectos de crecimiento económico y social de la internacionalización de las universidades?

El análisis de la literatura da cuenta de la existencia de instrumentos para la medición económica de la internacionalización de la educación superior (Miller y Blair 2009). Sin embargo, muchos de los estudios existentes solo cubren un aspecto de la internacionalización, la movilidad de estudiantes (Grasset y otros, 2020; Pérez-Encinas y otros, 2020; Pinto, 2020).

Además del fomento de la movilidad de estudiantes y profesorado, las universidades por sí mismas llevan a cabo actividades institucionales de internacionalización (impulso de programas, pertenencia a alianzas, organización de eventos, etc.), que representan una fuerte inyección de demanda de bienes y servicios en las regiones en las que se insertan. Esta demanda en los diversos sectores de la economía regional genera impactos económicos susceptibles de ser cuantificados en el corto plazo.

Un ejemplo de evaluación de impacto 

El Consejo Social de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), en colaboración con el Vicerrectorado de Internacionalización y Universidad Europea ha elaborado en 2021 un Estudio que evalúa de forma integral el impacto económico y social generado a corto plazo, en términos de Valor Añadido Bruto (VAB) y empleo en la Comunidad de Madrid, por las diversas actividades de internacionalización llevadas a cabo por la UC3M en el curso 2018/2019 (curso académico pre-pandemia).

Por dar una idea de la dimensión de la internacionalización de la UC3M en el curso académico 2018/2019, el número de estudiantes matriculados en la UC3M asciende a 22.861. Los estudiantes de Grado suponen el 69,6% (15.923 estudiantes), el 19,4% (4.434) son estudiantes de Máster, el 5,4% (1.232) son estudiantes de Doctorado y el 5,6% restante (1.272) son estudiantes de la Escuela Internacional Carlos III. El porcentaje de estudiantes internacionales que cursan sus estudios en la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) en 2018/2019 representa alrededor de un 20% de su alumnado de Grado, una cifra que asciende al 35% en el caso de los Másteres y se sitúa por encima del 40% en el caso de los estudiantes de Doctorado.

En 2018/2019 el profesorado docente e investigador asciende a 2.009 personas y el personal de administración y servicios lo componen 707 personas.

Agentes implicados

El Estudio contempla las actividades institucionales de internacionalización realizadas por la UC3M  en 2018/2019: alianzas estratégicas, actividades del Servicio de Relaciones Internacionales y de Cooperación, cátedras de excelencia, proyecto CONEX, programas de movilidad para estudiantes, PDI y PAS, proyectos internacionales de investigación, personal de la UC3M empleado en internacionalización, seminarios/congresos/workshops organizados por departamentos e institutos, etc.

Estas actividades, además de generar gasto en bienes y servicios en la región, son un motor de atracción para otros agentes demandantes de bienes y servicios en la Comunidad de Madrid.

Estos agentes implicados son:

  • los 1.533 estudiantes internacionales que buscan un título de la UC3M (Degree-Seeking),
  • los 2.019 estudiantes que realizaron una estancia de movilidad en la UC3M (Incoming), gracias a programas de intercambio (Erasmus+ o Movilidad No Europea),
  • los 1.272 estudiantes de la Escuela Internacional Carlos III (C3IS),
  • los 25.613 visitantes de los estudiantes internacionales (familiares y amigos), y
  • los 3.124 congresistas que acudieron a eventos científicos/tecnológicos internacionales organizados por la UC3M.

Cuantificación económica de la internacionalización en la Comunidad de Madrid

Según los datos que se desprenden del Estudio, en conjunto, las actividades de internacionalización realizadas por la UC3M y sus agentes implicados durante el curso académico 2018/2019 han incrementado el Valor Agregado Bruto (VAB) de la Comunidad de Madrid en 84.663.065 euros y han generado 1.139 empleos a tiempo completo.

De forma sintética, por cada euro que gasta la propia UC3M en actividades de internacionalización, y debido a la capacidad de movilización de la Universidad y sus agentes implicados, se incrementa la renta de la Comunidad de Madrid (en términos de VAB) en 4,24 euros. Los estudiantes internacionales y sus familiares y amigos que los visitan son responsables del 78,7% del total del incremento de la renta (66,6 millones de euros) y del 77% del empleo a tiempo completo (876 empleos) generado por dichas actividades de internacionalización.

¿Quién financia todo este gasto en actividades de internacionalización? El Estudio muestra que las familias aportan el 77,8% del gasto y el 18,5% la Unión Europea. El resto se divide, fundamentalmente, entre la Comunidad de Madrid y empresas privadas.

El impacto económico de los estudiantes de movilidad «outgoing»

El Estudio analiza también, de forma pionera, el impacto económico generado en términos de Valor Añadido Bruto en las economías de los países donde los estudiantes de la universidad realizan estancias internacionales. Se trata de los 1.521 estudiantes que realizaron una estancia en otro país (Outgoing), gracias a programas de intercambio (Erasmus+ o Movilidad No Europea).

Los estudiantes de movilidad outgoing de la UC3M realizaron gastos en los países donde hicieron sus estancias que suponen un incremento del valor añadido bruto (VAB) en el exterior de 18.478.441€.

Por tipo de movilidad, 9.619.613€ (52% del total) han sido generados por los estudiantes de movilidad Europea y 8.858.828€ (48% restante) por los estudiantes de movilidad No Europea. El ratio entre el impacto económico generado en términos de renta en el exterior por los estudiantes de movilidad outgoing en Europa (9.619.613€), frente al importe de las becas Erasmus+ que reciben de la Unión Europea (1.517.677€), se traduce en un multiplicador de 6,34.

Esto es, cada euro que la Unión Europea destina a financiar los programas de movilidad de la UC3M produce un aumento de renta (VAB) de 6,34€ en las economías europeas.

 Comentario final

Gran parte de todas las actividades consideradas en el Estudio son llevadas a cabo también por otras universidades españolas, en especial por las universidades públicas. El informe puede dar, por tanto, una idea del impacto socioeconómico que la actividad internacional de una sola universidad puede tener en la comunidad en la que se inserta y en los países en los que sus estudiantes realizan estancias.

¡Ojalá que este tipo de indicadores socioeconómicos de las actividades de internacionalización entren a formar parte habitual de las memorias de actividad de nuestras universidades como un ejercicio más de transparencia y de rendición de cuentas a la sociedad!

En este entorno de globalización, la consideración de la internacionalización de las universidades como un motor generador de riqueza, tanto en la región como en el exterior, resulta ser un argumento de primera magnitud que los responsables de política educativa, a la hora de allegar fondos para las universidades, deben esgrimir en los debates sobre distribución de fondos y contribución a la riqueza y bienestar de las regiones. La internacionalización de las universidades no solo contribuye a la diversificación de las comunidades en las que se implantan o a la promoción de las regiones donde se ubican, sino que las enriquece desde el punto de vista socioeconómico, como este Estudio pone de manifiesto.

La sociedad debe conocer estos resultados que, en gran medida, se deben al esfuerzo individual y estratégico de nuestras universidades, a veces en dura competencia entre ellas mismas. Las universidades merecen un fuerte apoyo por parte de los responsables de política universitaria en este empeño, y en especial las universidades públicas, para las que resulta esencial derribar obstáculos como la falta de financiación, la rigidez en los procesos de contratación de profesorado o la flexibilización y adaptación de los títulos universitarios.

 

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