El papel docente en una universidad online: en busca de la participación del alumnado

Es innegable que las universidades online y las universidades a distancia están aumentando su protagonismo año tras año. Uno de los motivos que mueve a una persona a emprender este tipo de estudios es la flexibilidad que conllevan. Trabajadores y trabajadoras en activo, personas con algún tipo de dificultad para el acceso físico a la universidad presencial, estudiantes que se encuentran en el extranjero pero desean obtener el título de un país determinado, etc.

Para algunos supone una segunda oportunidad, una vuelta a la universidad, pero para otras personas supone, cada vez más, su primer contacto con el mundo universitario. Y nos podemos preguntar, ¿se puede vivir la universidad desde la distancia?

¿Es posible tener un sentimiento de participación desde el otro lado de una pantalla?

Perfil del alumnado: no prejuzguemos

En primer lugar, debemos tener en cuenta que, debido a la heterogeneidad de los estudiantes, así como a las diferentes circunstancias personales y profesionales que pueden rodearles, no todo el alumnado querrá ser parte activa, no todo el mundo querrá, o podrá, participar o llevar su aprendizaje más allá de lo estrictamente necesario. Y es muy respetable.

Sin embargo, esto no quiere decir que debamos dejar de proponer opciones al resto. Como decíamos, existe una gran variedad de perfiles. Por lo tanto, partiendo de esta base, creo que hay que ofrecer oportunidades de interacción, participación, reflexión y debate para aquellos que cuenten con más tiempo, intentando, también, que los demás compañeros y compañeras no sientan presión por no llegar a todo.

Así, cuando se presenten este tipo de iniciativas, se deberá explicar muy bien que se está hablando de actividades voluntarias, que “no cuentan para nota” y cuyo contenido no entrará en el examen. Se trata de propuestas concebidas para desarrollar su espíritu crítico y autocrítico, promoviendo una profundización mayor en torno a la materia o sobre aspectos útiles y prácticos para su futuro profesional.

Sea como sea, aunque a veces el alumnado nos comparta algo de su vida, la realidad es que nunca sabemos qué mochila llevan. Por esta razón, no debemos prejuzgar si la entrega o no de una actividad, si la participación o no en un foro, se deben a una falta de interés. En este sentido, tampoco deberemos asumir que no conseguir su participación sea culpa nuestra. No busquemos culpables.

La motivación de los estudiantes y el papel docente

Con todo ello, pienso que debemos intentar motivar a los estudiantes para que participen, tanto en síncrono, en caso de que tengamos clases en directo, como en asíncrono. Es en este último escenario en el que deseo incidir, puesto que gran parte de las interacciones que tienen lugar en un contexto online o a distancia se producen en diferido.

Aunque habrá gente que considere, al igual que sucede en universidades presenciales, que el alumnado es adulto y que no precisa de este tipo de incentivos o apoyos, lo cierto es que un estudiante motivado obtiene mejores resultados. Otra cosa será de dónde procede esa motivación. Algunas personas la traen de fábrica, pero a otras hay que ayudarles a tomar impulso. Como decía, de modo sutil y voluntario, sin obligatoriedad.

Sin duda, una primera variable va a ser el propio alumno, así como cuestiones intrínsecas referidas a la universidad (plataforma, usabilidad, departamentos de apoyo, etc.), pero no podemos negar el papel que juega el profesorado. Un docente puede inspirar a un estudiante o desmotivarle totalmente, tanto a nivel universitario como en otras etapas educativas.

La primera impresión

Centrémonos en el docente. Una profesora online puede tener una primera toma de contacto con sus estudiantes en un foro o en una clase, esto es, de un modo asíncrono o síncrono. Ahí ya deberemos tomar una primera decisión: ¿cómo queremos presentarnos? ¿cuál será nuestro tono? ¿Qué información queremos ofrecer en ese primer intercambio?

Personalmente, y esto depende de cada cual, uso un tono informal, tanto en foros como en sesiones online, intentando transmitir cercanía, ofrecer un lugar seguro para la equivocación y el aprendizaje, para las bromas y el buen humor y, sobre todo, intento transmitir tranquilidad sobre la asignatura.

Me gusta hablar del examen, de cómo va a ser la evaluación y de cómo voy a calificar.

En una educación a distancia el alumnado necesita organizarse y autorregularse, en presencial también, sin duda, pero de un modo más claro, si cabe, en una universidad online.

Creo que tener toda la información desde el principio les ofrece esa oportunidad de gestionar su propio aprendizaje, aunque pueda resultar un poco abrumador.

Conectando la participación síncrona con la asíncrona

Las interacciones en las clases online, en caso de contar con ellas, son fundamentales y deben cuidarse con meticulosidad y esmero, poniendo el foco en cuestiones como el tono, el modo de impartir la clase, las oportunidades de participación creadas, el uso del chat o el empleo de herramientas digitales, etc. Pero, como ya comentábamos, no es la finalidad de este artículo analizar todas esas opciones en detalle. En este punto deseamos referirnos a cómo crear conexiones e interacciones en los espacios asíncronos de una plataforma.

Un primer aspecto que se debe tener en cuenta es que todas esas indicaciones expuestas en el párrafo anterior, nuestra manera de comunicarnos y de llevar las sesiones en directo, incidirán en la participación e interacción en asíncrono.

Las sinergias creadas podrán hacer que alumnado pueda sentirse más o menos invitado a participar o a preguntar, no solo en las propias clases, sino también posteriormente.

En caso de contar con esas sesiones síncronas, y de usar en ellas recursos digitales para la colaboración del alumnado, resulta muy recomendable poder emplear herramientas que, después de trabajar en síncrono, durante la sesión, permitan que los estudiantes que ven la clase en diferido puedan hacer también sus aportaciones. Esto contribuirá a que puedan sentirse parte de esa clase y enriquecerá el visionado de una sesión grabada.

Sacando todo el partido a los foros

Relacionado con lo anterior, se puede crear un espacio en el foro para comentar lo que se ha hecho en la clase en directo, hacer un resumen de la misma, y compartir enlaces de interés que hayan surgido durante la sesión, incluidos los enlaces a recursos colaborativos externos, si es el caso. Como se indicaba anteriormente, esto permitirá al alumnado que no ha ido a clase tener una visión general de los temas tratados, además de poder participar en asíncrono.

El foro también puede ser el punto de partida para propuestas interactivas que no requieran el empleo de recursos externos. Ahí entra nuestra capacidad de dinamización, promoviendo debates, dejando preguntas de interés para la reflexión o sembrando semillas para otras iniciativas grupales.

Además, si nuestra universidad no tiene clases en directo, los foros adquirirán aún un mayor protagonismo y las herramientas digitales pueden ser grandes aliadas a la hora de promover la participación, la interacción y, consecuentemente, reducir el sentimiento de aislamiento que puede acompañar a unos estudios en remoto. Por ejemplo, los foros no tienen por qué ser escritos. Recordemos que hay muchas herramientas, algunas integradas en las propias plataformas y otras externas, que permiten incluir audios o vídeos.

No nos fustiguemos

En definitiva, la motivación de nuestros estudiantes en una universidad online, pasa por nosotros, por el profesorado, pero no únicamente a través de nosotros.

Así, como decíamos, nunca debemos sentirnos responsables de todo lo que sucede a nuestro alrededor o de no llegar a todo nuestro alumnado, cuyas circunstancias no conocemos. Solo debemos sentirnos responsables de no intentarlo.

Nuestro tono, nuestras interacciones e intentar exprimir al máximo las posibilidades de la plataforma de nuestra universidad, serán claves para lograr esa participación. Y, sin duda, siendo docentes online, el desarrollo de nuestra competencia digital no es una opción, es una necesidad, al igual que lo es la formación didáctica y pedagógica.

Todo ello, sumado a nuestra experiencia, irá enriqueciendo y mejorando nuestra docencia online y, consecuentemente, la experiencia de aprendizaje de nuestro alumnado, su motivación, su actitud y sus resultados, o, al menos, debemos tratar de que así sea.

 

Comentarios
  1. […] Mosquera ha compartido estrategias de trabajo colaborativo asíncrono en entornos online en la revista Universidad, sí. Una publicación que es fruto de sus muchos años de experiencia docente y de la investigación […]


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