Univerdad

Una conversación pública sobre la universidad española en clave afirmativa y crítica, desde la independencia y el rigor intelectual

Financiación, educación e investigación en la Universidad española: ¿lo hacemos peor o mejor de lo que algunos quieren hacernos creer?

Desde hace un poco más de una década el vendaval de las clasificaciones universitarias ha ido poco a poco agitando las relativamente pacíficas aguas en las que solían navegar las universidades europeas. Enfrascados como estábamos en nuestro querido proceso de Bolonia, al principio no prestamos atención a las tímidas señales que provenían del Lejano Oriente; luego el vendaval se convirtió en un tsunami que acabó por modificar radicalmente la agenda universitaria.

La constatación de que lo que era vox populi (el reconocido prestigio de ciertas instituciones de corte anglosajón) se plasmaba en unos fríos y bien elocuentes números que, junto al uso que de ellos hicieron los medios de comunicación, ha resituado el foco en la importancia de la función investigadora en la universidad como principal fuente y medida de reconocimiento institucional.

Al análisis de una de dichas clasificaciones universitarias, quizá la más importante, he dedicado unos años de esfuerzo investigador, orientado tanto a desentrañar el misterio detrás de los indicadores utilizados como a tratar de sacar el mejor partido a la información que tales clasificaciones aportan. Llevé a cabo ese trabajo en un entorno de cooperación internacional con colegas en países en los que el ranking de Shanghái había supuesto un punto de inflexión en la política universitaria (particularmente en Australia y Francia).

En el presente curso académico se me presentó la ocasión de visitar a mis dos principales colaboradores, gracias a haber podido disfrutar de un año sabático y de una ayuda, la Salvador de Madariaga, que facilitó las estancias en Canberra (Australian National University) y París (Paris Sciences et Lettres-PSL Research University). Nuestros intereses investigadores nos llevaban ahora a preguntarnos por las medidas de la prestación investigadora, usualmente de carácter bibliométrico, en las que de una u otra manera se basan las clasificaciones globales de universidades, y a analizar dichas medidas dentro de la complejidad de nuestros sistemas e instituciones universitarias, introduciendo para ello factores adicionales que interactúan, enmascaran o incluso dominan los indicadores usuales de calidad investigadora.

Un conjunto de los factores que hemos introducido está relacionado con la función docente de las universidades, con el objetivo de establecer en qué medida los resultados en investigación se relacionan con los resultados en educación. Los otros factores están relacionados con el tamaño de las instituciones; en particular queríamos averiguar en qué medida el tamaño (financiación) contribuye a la visibilidad y el prestigio institucional.

Partiendo del reconocimiento al valor del trabajo sistémico, desde perspectivas globales, regionales y locales, hemos tratado de encontrar un conjunto de países que pudiesen constituirse en base de una sensata investigación comparada. Obviamente queríamos incluir Australia, España y Francia, pero el proceso de obtención de datos fiables del sistema universitario francés se tornó en un obstáculo importante, al que todavía no hemos encontrado solución definitiva. Dado que las universidades italianas están obligadas por ley desde hace unos años a publicar muchos de sus indicadores en los llamados portales de “Amministrazione Transparente” nos decidimos por Italia como sustituta de Francia en la comparación. Asimismo, con el fin de complementar la muestra incluyendo Norte-América, nos decidimos por Canadá, de la que poseíamos datos de fuentes regionales así como de los propios portales institucionales. Aunque disponemos también de los datos para los EE.UU., pareció más razonable comparar países de tamaño similar.

Todos los datos de carácter no bibliométrico del estudio realizado correspondientes tanto a Australia como a España hemos podido encontrarlos fácilmente en repositorios institucionales de los respectivos ministerios de educación. Además, los datos económicos se han visto enriquecidos con las aportaciones de dos excelentes profesionales con experiencia en la gerencia de universidades españolas, Juan Hernández Armenteros (Jaén) y José Antonio Pérez (UPVA).

Finalmente conseguimos recoger información fiable y contrastada de un total de 177 instituciones con producción científica relevante (al menos 100 publicaciones indexadas por año o 50 indexadas en las ciencias sociales) en los cuatro países. Los datos a utilizar en el análisis fueron los siguientes: número de estudiantes y número de graduados, en ambos casos promedio de los últimos tres años. Número de publicaciones en revistas indexadas en la Web of Science en 2014 y 2015. Número de publicaciones altamente citadas (Top1%) entre 2005 y 2009. Número de profesores permanentes equivalentes a tiempo completo y último presupuesto anual convertido mediante la paridad del poder de compra a una unidad común: pppUS$. Para las publicaciones impusimos la condición de que fuesen de tipo artículo, para las altamente citadas (HCP) la de que el autor correspondiente perteneciese a la institución, con el fin de garantizar el liderazgo en la investigación realizada de las universidades analizadas.

Conviene hacer notar que el hecho de utilizar pppUS$ es una manera de “alejar” el ascua de la propia sardina, puesto que nos hace más ricos (a los españoles) de lo que nominalmente somos, con el consiguiente “perjuicio” cuando se compara prestación por unidad de financiación.

Los datos (redondeados) globales por país se reflejan en la Tabla 1.

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Table 1. Estadísticos descriptivos (total agregado por países).

Una primera mirada a los datos globales de la tabla 1 nos hace ver que la disparidad de las cifras es relativamente pequeña, por lo que el posible temor a que en estas gráficas pudieran ponerse de manifiesto las últimamente tan pregonadas “conocidas carencias” de nuestro sistema universitario se disipó de golpe. Queda por hacer el ajuste fino, la búsqueda de ángulos específicos que permitan arrojar alguna luz sobre las afinidades y diferencias entre estos cuatros sistemas universitarios.

En concreto, a partir de la base de datos generada hemos intentado responder a dos preguntas fundamentales:

  1. ¿Cuáles son las similitudes y diferencias intra y entre países en la producción investigadora (cantidad y calidad) de las instituciones universitarias, y hasta qué punto están relacionadas con los otros factores (educación y financiación)
  2.  ¿Se puede resaltar alguna diferencia entre instituciones de corte anglosajón y universidades del Sur de Europa?

Parece evidente que nuestro análisis reconoce de entrada la conexión entre tamaño, visibilidad y calidad investigadora, una asociación que habitualmente conduce a un apriorismo: con suficiente dinero, cualquier institución puede aspirar a la excelencia científica. Sin embargo, aunque de entrada otorgábamos un alto grado de verosimilitud a la afirmación anterior, nos hemos atrevido a cuestionar su generalización en nuestro estudio.

Esta es mi primera contribución al blog, no quiero abusar ni del espacio disponible ni del tiempo de los lectores, así que prometo otras entregas con el fin de presentar los resultados principales de nuestro trabajo apoyado en el uso de las herramientas de análisis estadístico. Mientras tanto invito al lector a tratar de sacar alguna conclusión preliminar a partir de los datos agregados por país: les aseguro que sus conclusiones no van a diferir mucho de aquellas que las herramientas de análisis nos permiten inferir con suficiente margen de confianza.

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Comentarios
  1. Cristina Gómez dice: 04/07/2016 a las 13:50

    Será interesante conocer los resultados. En cualquier caso, no se hasta que punto esta clase de clasificaciones promueve modelos de universidad estandarizados y, por tanto, poco diversificados. En otras palabras, que dichas clasificaciones sean las que orienten el funcionamiento de las universidades, ¿puede tener efectos negativos?

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