Univerdad

Una conversación pública sobre la universidad española en clave afirmativa y crítica, desde la independencia y el rigor intelectual

Tasa de graduación y abandono desde la implantación del grado

El curso académico 2014/2015, es el primer año que se dispone de la información de los alumnos que han concluido los estudios de grado elegidos en el año 2010/2011 y que nos permite calcular la tasa de graduación alcanzada un año después del tiempo previsto en los planes de estudio de las enseñanzas de 240 créditos ECTS. Las cifras del cuadro recogen la información facilitada por un total de 41 universidades públicas presenciales (no se presentan los resultados de las universidades privadas, dado que sólo se dispone de los datos de 10 instituciones para la graduación y 9 para el abandono) y muestran las diferencias por ramas de enseñanza que son observables al considerar los resultados académicos de proceso (rendimiento académico).

Es necesario considerar que la mejora de la tasa de rendimiento, todavía no determina una mejora de la tasa de graduación, lo que puede explicarse por dos motivos: los alumnos se matriculan de un número inferior a 60 créditos anuales (con el objetivo de reducir el coste de la matrícula) y existe un periodo prolongado de tiempo para presentar los trabajos de fin de grado, lo que alarga la fecha de graduación.

Para valorar este resultado internacionalmente, es conveniente tener presente que, como revela el Informe “Education and Training Monitor 2015”, de la Comisión Europea, la educación superior española presenta un resultado cuatro puntos superior a la media de la Unión Europea en cuanto a el indicador que mide la probabilidad de: “la parte de la población mayor de 30-34 años que ha logrado concluir con éxito unos estudios de nivel CINE 5 a 8” (estudios de primer ciclo, graduado, máster y doctorado).

Las universidades públicas muestran en los valores medios alcanzados por las diferentes ramas de enseñanza la brecha que separa a las titulaciones de la rama de Ciencias de la Salud (66%) y las pertenecientes al ámbito de las Ingenierías (28%). El análisis de los datos que se consignan en las variables identificativas del perfil socio académico del alumnado que cursa cada modalidad de enseñanza nos ayudará a comprender estas acusadas diferencias. Las universidades privadas registran tasas de graduación mayores a las que consiguen los alumnos matriculados en centros universitarios públicos en todas las ramas de enseñanza, excepto en Ciencias de la Salud.

Las diferencias resultan aún más notorias si analizamos los datos a nivel de titulación, donde los alumnos matriculados en las titulaciones que consiguen mejores rendimientos académicos, alcanzan tasas de graduación que evidencian un elevado nivel de eficacia académica. Eficacia, que resulta reforzada al deducir del total de los alumnos matriculados los que en el transcurso de estos cinco años han abandonado la titulación en la que inicialmente se matricularon.

La información correspondiente al abandono de las enseñanzas de grado está referida exclusivamente a las universidades públicas presenciales (43 de 47), y expresa el porcentaje de alumnos que han desistido de continuar matriculados en la titulación inicialmente elegida, lo que no implica que el alumno haya abandonado los estudios universitarios, ni tan siquiera que haya dejado la universidad en la que comenzó a estudiar. El porcentaje bruto de abandono fue, en el curso académico 2014/2015, del 18%, siendo el más elevado el correspondiente a los estudios de Ingeniería (25% y el más reducido el registrado por las titulaciones del ámbito de Ciencias de la Salud (9%%). A nivel agregado, el 28% de los alumnos que abandonaron la titulación en la que inicialmente se matricularon, cambiaron de estudios y volvieron a matricularse en la misma universidad. En el análisis de determinación de los índices de ineficacia institucional, estos alumnos no pueden ser contabilizados como abandono sino como alumnos que, por propia voluntad u obligados por la aplicación de las normas de permanencia, han adaptado su demanda de estudios universitarios generando un gasto adicional sobre las cantidades previstas.

A nivel de titulación, nuevamente se repite que las tasas más bajas de abandono se concentran en las titulaciones que registran mejores ratios para las variables que determinan el perfil socio-académico del alumno. Esta afirmación, puede resultar matizada en algunas universidades por la aplicación de normas de permanencia en los estudios que, comparativamente con las referencias medias del sistema, se muestran más exigentes en el número de créditos a superar y en el número de veces que el alumno puede acudir a evaluación de una asignatura.

 

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