Formar a profesionales cívicos, un deber de la universidad

En otra ocasión hemos escrito aquí sobre la necesidad que la universidad sea una institución socialmente responsable con su entorno, proponiendo que el aprendizaje-servicio sea una manera de involucrarnos – docentes, estudiantes y personal técnico– en este objetivo.

En este sentido, cada vez son más las universidades españolas que están promoviendo la institucionalización del aprendizaje-servicio, con la finalidad de conseguir que las y los estudiantes desarrollen las competencias vinculadas a sus grados en contextos reales, dando respuesta a necesidades sociales.

 Al involucrarse en proyectos de aprendizaje-servicio, las y los estudiantes tienen la oportunidad de participar activamente en la resolución de problemas sociales y contribuir al bienestar de la comunidad.

A través de esta experiencia, desarrollan un sentido de responsabilidad social y cívica, así como un mayor entendimiento de la diversidad cultural y la complejidad de los desafíos que enfrenta la sociedad. Además, los proyectos de aprendizaje-servicio promueven un aprendizaje significativo al conectar la teoría con la práctica, permitiendo a los estudiantes aplicar los conocimientos adquiridos en situaciones reales. Esto les brinda la oportunidad de reflexionar críticamente sobre las implicaciones éticas de sus acciones y decisiones, y de desarrollar un pensamiento ético más sofisticado.

  ¿Qué base científica tiene el APS?

Estudios recientes respaldan las bondades del aprendizaje-servicio en relación con la formación ética y profesional de las y los estudiantes universitarios. A continuación, se resumen algunos de los hallazgos clave:

  • Desarrollo vocacional: la participación en proyectos de aprendizaje-servicio amplía la conciencia vocacional de las y los estudiantes y les proporciona una experiencia real en un entorno profesional (o casi profesional). Esto les ayuda a explorar y fortalecer su vocación y sus aspiraciones profesionales.
  • Competencias profesionales: se han evidenciado mejoras significativas en las competencias relacionadas con el trabajo en equipo, el análisis de información, la resolución de problemas, la aceptación de la crítica y el pensamiento creativo entre los estudiantes que participan en proyectos de aprendizaje-servicio.
  • Compromiso con la justicia social: el aprendizaje-servicio influye en el desarrollo del compromiso ideológico con la justicia social ya que al enfrentarse a situaciones de injusticia en entornos marginales y vulnerables, las y los estudiantes desarrollan actitudes positivas y se comprometen con la búsqueda de un cambio social equitativo.
  • Identidad moral y ética: a través de su participación en proyectos de servicio a la comunidad, las y los estudiantes reflexionan sobre sus valores y principios éticos, y adquieren una mayor conciencia de su responsabilidad moral hacia los demás.

 

Implementación del ApS

Diversas universidades españolas tienen el aprendizaje-servicio en sus curricula universitarios. Entre ellas, la Universidad de Barcelona, con proyectos de ApS en la mayoría de sus facultades. Así, la Facultad de Educación creó en el año 2010 la Oficina de Aprendizaje-Servicio , que facilita a sus estudiantes colaborar con entidades del tercer sector social. Los y las estudiantes realizan, por ejemplo, tareas de mentoría social, acompañando a adolescentes en situación de riesgo.

Otro ejemplo lo presenta la Facultad de Enfermería de la misma universidad, que posibilita que sus estudiantes realicen el Trabajo de Fin de Grado mediante un proyecto de ApS que integra el aprendizaje y la integración de las competencias enfermeras en investigación y cuidado para el mantenimiento de la salud, con el servicio a las personas y en diversos contextos comunitarios.

Desde la Facultad de Biología también se realiza aprendizaje-servicio en la asignatura obligatoria “Desarrollo Sostenible” del grado de Ciencias ambientales. En la asignatura los y las estudiantes deben desarrollar mediante proyectos grupales un proyecto relacionado con la mejora de la sostenibilidad mediante el trabajo conjunto con una entidad local, buscando soluciones a los retos que plantean.

Profesionales éticos y comprometidos

En conjunto, estos aspectos refuerzan la importancia del aprendizaje-servicio como una pedagogía efectiva y enriquecedora en el contexto universitario. A través del aprendizaje-servicio, los estudiantes desarrollan habilidades prácticas y reflexivas, una conciencia ética más amplia y transversal, y un compromiso social como parte integral de su práctica profesional. Esto contribuye a formar profesionales éticos y comprometidos.

Al enfocarse en la participación y la transformación social, el aprendizaje-servicio revaloriza la dimensión ética y cívica de la educación, convirtiendo a la universidad en un espacio de formación integral que fortalece el sentido de ciudadanía y el cuidado público de los estudiantes.

En suma, convirtiendo a la universidad en un espacio de formación de ciudadanos y profesionales cívicos.

 

Comentarios
  1. Victoria Morín Fraile dice: 04/07/2023 a las 23:15

    En un contexto tan complejo, de crisis ecosocial, es importante contribuir a la educación de calidad en la universidad.
    El aprendizaje-servicio es una de las mejores propuestas, una de las buenas opciones a través de la cual educar a las y los jóvenes en el cuidado, el respeto, el compromiso y la ética, por el bien común.

  2. Adriana García dice: 05/07/2023 a las 18:03

    Interesante exposición y fundamentación del espacio Aprendizaje Servicio. En la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Cuyo , provincia de Mendoza ( a un paso de la Cordillera de los Andes, Cerro Aconcagua, montañas y viñedos), en la crítica República Argentina, además del «voluntariado» y «aprendizaje servicio» hemos implementado las «prácticas sociales educativas». La diferencia entre el ApS y las PSE, se encuentra en la capacidad del encuentro de saberes entre diversas comunidades a partir de la perspectiva dialógica. Esto es considerar que nuestras/os estudiantes pueden aprender a partir del encuentro con diversas organizaciones sociales y movimientos, no solamente prestar un servicio. Esto lo enmarcamos en la llamada «extensión crítica» que hoy , toda universidad, debería tener. Así, la curricularización de estos espacios es una importante contribución y responsabilidad social. Nuestro sistema educativo argentino tiene universidades privadas y , otras nacionales, laicas, públicas y gratuitas , como mi Universidad.

  3. […] Como se ha comentado en otras ocasiones, la participación en proyectos de aprendizaje-servicio proporciona al estudiantado un amplio conjunto de competencias. Entre ellas, la dimensión ética tiene un valor especial en tanto que guía las buenas prácticas en el contexto de las diversas profesiones. Esto significa que las y los estudiantes deben participar de manera directa y comprometida en el servicio a la comunidad y en su propio aprendizaje, entendiendo que solo así pueden contribuir a un servicio de calidad, enfocado en la generación de beneficios que impacten positivamente a la comunidad. Este enfoque no solo refuerza la formación académica, sino que también enriquece la experiencia personal de cada estudiante, preparándolos para enfrentar los desafíos éticos y profesionales del futuro. […]


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