La transformación silenciosa de los doctorados en Europa

La vitalidad de los doctorados europeos

Con motivo de la celebración del Día Europeo del Doctorado, la mayoría de las Escuelas Doctorales han organizado conferencias, concursos, premios y talleres para debatir de su presente y su futuro en la era de la innovación y la Inteligencia Artificial.

Detrás de lo simbólico del evento se reconoce también la creciente importancia que el máximo nivel del Marco Europeo de Cualificaciones ha asumido en las agendas nacionales y europeas a lo largo de las últimas décadas. Con la fundación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y del Espacio Europeo de Investigación/Innovación (EEI) se ha establecido un clima propicio para el desarrollo de los programas de Doctorado como tercer ciclo del EEES/EEI. Esto, en la práctica, se traduce en los siguientes aspectos:

  • Una nueva visión compartida sobre la naturaleza y las funciones de los doctorados, expuesta por la EUA en los “Principios de Salzburgo” (2005 y 2010);
  • Un fuerte incremento del número de doctorandos y de programas de doctorado, con una gran diversidad de modelos: se difunden sobre todo los doctorados de tipo PhD (con tesis, cursos y otras actividades) y los profesionales y/o industriales;
  • Un fuerte crecimiento de la cooperación y la movilidad interuniversitaria con el mundo socio-económico;
  • Un aumento de la importancia del postdoc, a menudo obligatoriamente en el extranjero para las carreras académicas.

Lo que menos se sabe es que desde comienzos del siglo XXI, los doctorados se han convertido en el nivel de cualificación que más ha cambiado.

Cambio de paradigma para doctorados y doctores

A modo de decálogo se pueden resaltar los marcados cambios que, en nuestra opinión, se han producido en los estudios de doctorado, sin perjuicio de que el modelo tradicional siga conviviendo con otros.

Fuente: elaboración propia.

Tendencias transformadoras de los Doctorados en Europa

Estos cambios se enmarcan en tres tendencias transformadoras fundamentales que apuntan hacia la mayor profesionalización, institucionalización e internacionalización y que afectan a los programas, los doctorandos y la carrera de los doctores/as.

Mayor profesionalización de los doctorados

Esta tendencia se concreta en los siguientes ámbitos de acción:

  • Una mayor atención de los programas al desarrollo de habilidades transversales, a la pertinencia económica-social y a la empleabilidad de los doctores.
  • Un cambio de estatus de los doctorandos impulsado desde 2005 por la Carta Europea del Investigador (European Charter for Researchers) y el Código de Conducta para la Contratación de Investigadores; los doctorandos ya no deberían ser “estudiantes” con becas, sino se consideran investigadores que, aunque principiantes, pertenecen al personal científico y cobran una nómina.
  • Una mayor diversificación de las carreras, más allá del mundo académico, con orientación hacia el sector industrial y empresarial desarrollado, hasta tal punto que, en algunos países como Países Bajos, la Academia ya no es el principal empleador de doctores.
  • Un crecimiento cada vez más rápido de la reciente categoría de “doctorados industriales”.

Un buen testigo de estos cambios se puede ver en el modelo de educación doctoral colaborativa (Collaborative Doctoral Education, CDE) de la EUA, la red europea líder en educación doctoral y formación investigadora. 

Mayor institucionalización de los doctorados

La transformación hacia la institucionalización de los doctorados se hace visible en el retroceso de la visión tradicional de los doctorados como puerta de entrada al mundo académico; en este periodo se ubicaba en los departamentos y las facultades, y se basaba principalmente en la relación individual entre profesor y doctorando para la preparación de una tesis en una disciplina concreta para acabar en su publicación.

También se hacen patentes nuevas tendencias como las siguientes:

  • La sustitución del Doctorado por “programas” doctorales estructurados, con servicios adicionales y socios externos para preparar la inserción laboral de los futuros doctores.
  • El desarrollo de estrategias y estructuras de nivel institucional para aumentar la visibilidad, la reputación y la competitividad institucional en la creciente competición entre universidades por recursos, imagen y talento, tanto a nivel nacional como global.
  • El impacto en los rankings internacionales que premian fuertemente la investigación (número de publicaciones científicas, citas, visibilidad e impacto).
  • El auge de numerosas iniciativas gubernamentales de financiación específica de la “excelencia” en ciertas universidades.

La evidencia más clara de este proceso de institucionalización es la fuerte ola de creación de Escuelas Doctorales. Además de su difusión en un mayor número de universidades, se nota la gran diversidad en cuanto a su formato, su tamaño y su articulación con departamentos y facultades. Se confirma también su creciente peso interno: concentran una masa crítica de equipos de alto talento, cuidan la interdisciplinariedad, la internacionalización, la cooperación y la movilidad interna y externa, y gozan de recursos, servicios profesionales y de aseguramiento de la calidad propios.

El movimiento hacia la institucionalización ha sido particularmente visible en algunos países como Francia, donde la fusión de universidades regionales ha permitido la integración (por etapas) de las escuelas doctorales anteriores (a menudo varias decenas) hacia algunas pocas que desempeñan un papel clave y central a nivel institucional.

Mayor desarrollo de la internacionalización

En cuanto a los agentes y actores de este proceso de internacionalización, mencionaremos, además del programa principal de la Unión Europea para la formación, movilidad y desarrollo profesional de investigadores dentro de Horizonte Europa, varios consorcios de universidades que aspiran a convertirse en referencia de investigación a escala global.

Programa Horizonte Europa y EEI

Las acciones  Marie Skłodowska-Curie (MSCA) son en la actualidad un programa europeo de referencia para el fomento de la excelencia en la educación doctoral en el marco de Horizonte Europa y el EEI.

Financia becas y servicios para la cooperación internacional, intersectorial e interdisciplinaria en los estudios de doctorado y para el desarrollo profesional de investigadores en todas las etapas de su carrera.

Redes y alianzas

La iniciativa por las Alianzas Universidades Europeas (IUE) supone desde 2019 un salto disruptivo en el nivel de ambición de la agenda de la UE en la educación superior, la investigación y la innovación. La mayoría de estas Alianzas, que gozan de becas ERASMUS +,  agrupan una decena de universidades de distintos países europeos, con un alto número de estudiantes, profesores, investigadores y gestores, y un amplio abanico de relaciones con el entorno económico-social.

Estas Alianzas gozan de becas ERASMUS+ fuera de proporción con las anteriores etapas del programa, así como de fondos de Horizonte Europa, del Instituto Europeo de innovación y Tecnología (EIT) así como de fondos complementarios de origen nacional o regional. En el caso de las Alianzas Universidad Europea, la mayoría de ellas tienen en su programa el desarrollo de programas y escuelas doctorales conjuntas.

Otro actor importante en la internacionalización de los doctorados ha sido la Asociación de Universidades Europeas (European University Association, EUA), anteriormente citada, a través de la creación en 2017 de su Consejo de Educación Doctoral (Council for Doctoral Education, EUA-CDE),

Este organismo se ha convertido en una voz líder en la educación y formación doctoral en Europa, reuniendo a la mayor comunidad de líderes académicos y profesionales (292 miembros de 38 países) con el objetivo de atraer y formar investigadores de talento, en una etapa temprana de su carrera y en un entorno competitivo y global.  

Por último, conviene mencionar la Liga de Universidades Europeas intensivas en investigación (League of European Research Universities, LERU). Este consorcio de 23 instituciones potencia los programas de doctorado al enfocarlos como pilares fundamentales de la investigación de alto nivel, interdisciplinaria e internacional. Asimismo, prepara los doctorandos para ser líderes innovadores no solo en la academia, sino también en el sector industrial y empresarial (por ejemplo, a través de marcos como HIRES-PhD, High Impact Research and Employability Skills for PhD Framework Data).

Conclusiones

No queda sino felicitar a todas las universidades que han celebrado el Día Europeo del Doctorado a través principalmente de sus Escuelas. 

Ha sido un día de encuentro importante para compartir, participar y dar voz a todos los grupos de interés implicados en el Doctorado de su universidad y para aumentar su sentido de pertenencia a la institución que será su Alma Máter una vez obtenido el título de doctor.

En nuestra opinión, esta iniciativa ha servido para despertar el movimiento de doctores y doctorandos en Europa: se enfrentan al objetivo de revalorizar aún más su doctorado en la nueva sociedad del conocimiento.

En concreto, Europa debe seguir reflexionando acerca de la mejor manera de abordar los nuevos desafíos que marcarán la calidad de este periodo de investigación en Europa frente a sus grandes competidores (por ejemplo, Estados Unidos y China).

Todo ello será posible si se cumplen requisitos como la evaluación responsable de los programas y la obtención los apoyos necesarios para que los nuevos doctores adopten prácticas de «Open Science» (ciencia abierta) desde el inicio de su carrera investigadora; asegurando que la investigación sea transparente, colaborativa y accesible; y lo más importante, fomentando la integridad académica y el comportamiento ético ante el impacto de la Inteligencia Artificial en los flujos de trabajo y de producción del conocimiento desde los inicios de la carrera investigadora.


 

Suscríbete al blog por correo electrónico

Suscripción conforme al RGPD 2016/679.

 

¿Y tú qué opinas?