Personal de transferencia de conocimiento y nueva Ley de Ciencia

Para la fecha en la se publique este artículo el Gobierno de España habrá aprobado el anteproyecto de Ley por el que se modifica la Ley 14/2011, de 1 de junio, de la Ciencia, la  Tecnología y la Innovación. El anteproyecto pone el foco sobre la transferencia de conocimiento que, tras los asuntos referidos al personal investigador, sitúa como segunda prioridad de la reforma.

Para ello, los elementos que aborda son: (a) una mejora en el marco de incentivos a los investigadores que hagan transferencia de conocimiento; (b) una traslación a la Ley, con algún añadido, de las condiciones sobre acuerdos de transferencia de conocimiento que estaban incluidas en la Ley de Economía Sostenible; y (c) un mandato a los agentes de ejecución para que se doten de estructuras que faciliten y fomenten la transferencia.

Para ello,  identifica un catálogo de 18 posibles funciones, desde el fomento de la investigación hasta la promoción de la cultura de innovación, pasando por la valorización de los resultados de I+D. Todas ellas son funciones de fomento, de proyección. ¿Quién las va a realizar? Cabe entender que, algunas de ellas, el personal de transferencia de conocimiento. Interesa, entonces, analizar cómo considera el anteproyecto al personal asignado a estas estructuras.

El anteproyecto

El anteproyecto, si no ha atendido algunas propuestas que se hicieron en la fase de consulta pública, contempla, en la modificación que hace del artículo 3 de la Ley, que forman parte del Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación el personal investigador, el personal técnico y personal que realiza funciones de gestión, administración y servicios. Tradicionalmente, se ha englobado al personal de transferencia de conocimiento como personal de gestión, administración y servicios. ¿Nos equivocamos al hacerlo? Pienso que nos equivocamos, sí. Y creo que el nuevo texto legislativo debería corregir este error.

La complejidad del sistema de investigación ha conducido a que el personal de transferencia haya quedado atrapado en un sinfín de tareas de gestión y administración, ya de por sí extensas en las instituciones públicas. Esto le ha pasado a las OTRI, pero también a muchos gestores y promotores tecnológicos vinculados a institutos y grupos de I+D. Más porque así se lo requerían sus jefes que porque ellos lo quisieran, aunque, al final, también se han ido acogiendo a la seguridad que supone tramitar el cumplimiento de normas.

Las tareas de transferencia

Pero la transferencia de conocimiento no es tramitar contratos de I+D, aunque haya que hacer alguna tramitación. No es tramitar la solicitud de patentes, aunque haya que hacerlo. No es tramitar la aprobación de la participación en una spin-off, aunque haya que seguir el procedimiento correspondiente.

Las tareas de las personas que nos dedicamos a la transferencia de conocimiento responden a otro enfoque y a otra lógica. Se trata de tareas como la de promover relaciones entre actores diferentes, que propicien innovación. Para ello, hay que entender las necesidades de las empresas y las capacidades de los investigadores. Son tareas como la de buscar  resultados de investigación aplicables y protegerlos legalmente cuando así se facilita el que se exploten. Y, para ello, hay que moverse en un complejo sistema técnico y legal de propiedad intelectual.

Las tareas de transferencia de conocimiento son acciones comerciales para identificar, cortejar y acordar con potenciales socios la manera de llevar invenciones a innovaciones que funcionen en el mercado.

Ello requiere competencias en análisis de mercados y habilidades de comunicación y negociación. Son también tareas de desarrollo de negocio, que implican desde análisis de inversiones a aspectos regulatorios, fiscales e incluso laborales, para los cuales hacen falta conocimientos financieros y de derecho.

Y, es que, a la función de transferencia de conocimiento contribuyen muchas disciplinas y competencias. Se precisa dejar atrás perfiles todoterreno y multitarea, y hacer uso de economías de escala y mucho servicio externo. Y es preciso que estén alineadas a la consecución de objetivos de transferencia. Cuando obtuve mi certificación RTTP (certificación profesional internacional en transferencia de conocimiento) tuve que presentar aportaciones personales (casos concretos) con impacto en la transferencia de conocimiento. Algo parecido a las aportaciones que hay que presentar para obtener un sexenio de transferencia.

La evolución 

Por todo ello, y volviendo a los parámetros de la reforma legal en curso, pienso que ubicar al personal de transferencia como personal técnico y no como personal de gestión es un cambio de chip que tenemos que hacer -no el único-, si queremos que la transferencia de conocimiento sea un foco de la reforma del Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Este cambio no es fácil, porque hay ya una historia hecha y no se puede entrar como elefante en cacharrería. Hay que contar con lo que tenemos -personal de gestión- e ir evolucionando hacia una posición más vinculada al personal de investigación.

Es una transición exigente porque hace salir de cierto confort pero, por otro lado, resulta mucho más creativa y retadora.

Algunas ideas en esa dirección han sido ya propuestas desde la asociación Redtransfer, tales como la identificación de perfiles y carrera profesional del personal de transferencia de conocimiento, el cambio radical de los procesos de reclutamiento del personal de transferencia,  la mutualización de servicios de transferencia de conocimiento para disponer de masa crítica, o el desarrollo de una comunidad profesional en la que confluyan la diversidad de perfiles que requiere esta función. Muchas más habría que lanzar, porque el retraso que llevamos es grande y la oportunidad de cambio que tenemos en estos tiempos, con las reformas e inversiones asociadas a los Planes de Recuperación, Transformación y Resiliencia, es única. Si tenemos actitud de aportar y construir, sabremos aprovecharla.

 

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Comentarios
  1. lidia Uriarte dice: 01/05/2022 a las 17:17

    Vale la pena entrar al mundo de la investigación y salir de la zona de confort soy estudiante de la maestria en Hematologia Clinica en mi pais.


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