¿Personalizar la educación con IA?
Recientemente OpenAI lanzaba Study Mode, una nueva versión de ChatGPT pensada como un tutor personal para estudiantes universitarios. Muchos estudiantes, puede que la mayoría, vienen utilizando ChatGPT o modelos de IA similares como una herramienta de apoyo en sus estudios. Lo usan, por ejemplo, para resolver dudas, redactar y revisar textos, programar y depurar software o generar ideas para la elaboración de trabajos y presentaciones. Al contrario que los modelos generalistas de IA, Study Mode se centra en la explicación pedagógica e interactiva, incentivando la práctica, el recuerdo y la autoevaluación. Según OpenAI, su herramienta fue creada tras consultar a decenas de expertos en pedagogía, y probada con estudiantes de varias universidades, que hicieron una valoración muy positiva de la misma.
Si le preguntamos a Study Mode sobre un tema concreto, la herramienta en lugar de escribir un monólogo inicia un diálogo con el que busca, juntamente con el usuario, aportar una respuesta a la consulta realizada. ¿Recuerdan el método que seguía Sócrates para enseñar a sus estudiantes? El método socrático de aprendizaje es una forma de enseñanza basada en el diálogo y la formulación de preguntas que invitan al estudiante a reflexionar, analizar y llegar a conclusiones por sí mismo. Yo lo practico a menudo con mis estudiantes. En lugar de transmitir conocimientos de forma directa, el maestro guía al estudiante mediante preguntas que ponen a prueba su conocimiento y sus ideas, revelan contradicciones y estimulan el pensamiento crítico. Este enfoque fomenta una comprensión más profunda de los temas, el autoaprendizaje y la capacidad de argumentar, más que la simple memorización de contenidos.
El desafío docente en la era de ChatGPT
Ya he comentado alguna vez que desde que apareció ChatGPT mis estudiantes apenas hacen uso de las clases de tutoría. Eso sí, espero que con estas nuevas herramientas pensadas específicamente para ellos no dejen de venir a las clases. De todos modos, si lo hacen será más por mi culpa que por la IA. Estas herramientas, al menos de momento, no están exentas de alucinaciones, explicaciones erróneas o mal estructuradas, y aunque lo han leído todo, no han vivido nada, con lo que desconocen muchos aspectos del mundo real que va mucho más allá del mundo descrito en los textos -el mundo escrito, podríamos llamarlo-.
O yo, como profesor, sé cómo aportar más que estas herramientas, o ciertamente mis estudiantes perderán el tiempo conmigo.
El sector académico, y los estudiantes universitarios en particular, son un público objetivo de gran interés para las compañías de IA. Los estudiantes son usuarios frecuentes, sino intensivos, de la IA, al menos potencialmente, y son los profesionales de un futuro a la vuelta de la esquina. Por eso OpenIA ha desarrollado Study Mode. Por eso, y porque uno de sus competidores, Anthropic, sacó hace meses una herramienta similar, conocida como Modo Aprendizaje, a partir de Claude, su modelo de IA. Además, comienzan a activarse las alertas sobre posibles impactos negativos derivados de un uso intensivo y acrítico de los LLM –abuso, por tanto-, algo que puede afectar particularmente a los más jóvenes.
Del autobús al coche asistido: hacia el Asistente Personal para el Aprendizaje (APA)
Hace algunos años di una conferencia en la que hablaba de los asistentes personales para el aprendizaje (APA). Comencé diciendo que el aprendizaje tradicional es como ir en bus. Puedes elegir el bus al que subes, pero después la ruta está fijada y es el conductor quien nos lleva por ella. El aprendizaje apoyado por la IA debería ser como tener tu propio coche y un coche asistido en la conducción, además. Idealmente será como tener a nuestra disposición a todos los profesores del mundo y poder cursar no cada materia como un compartimento estanco sino todas ellas entrelazadas entre sí y con el resto del saber. Tendremos repositorios certificados de conocimientos y asistentes personales para el aprendizaje que harán uso de los mismos para ayudarnos a aprender más, mejor y más rápido.
APA: Un tutor que conoce al estudiante (y sus carencias)
Así podrá ser algún día, pero, aunque Study Mode trata de aproximarse a un asistente personalizado para el aprendizaje, todavía está muy lejos de lograrlo. Un APA podrá acceder a buena parte de nuestros datos -previa autorización, espero-; tanto a datos personales como profesionales. También tendrá la capacidad de aprender y, por tanto, de conocernos y ayudarnos cada vez mejor en un aprendizaje, el nuestro, que será continuo y a menudo de carácter informal. A medida que nuestro asistente conozca nuestros intereses, nuestras carencias, nuestras capacidades y habilidades, mejor nos podrá ayudar en el aprendizaje.
En definitiva, un APA sabrá mucho de nosotros y en ciertos temas más de lo que nosotros sabemos conscientemente de nosotros mismos.
Conocerá nuestras carencias de saber, de saber hacer y hasta de motivación para saber y querer hacer. Dialogaremos con él y este lo hará con otros asistentes, permitiendo un aprendizaje colectivo (aprender de otros), organizacional (dentro de las organizaciones para las que trabajamos) y social (aprender con otros). Los APA reducirán el estrés del aprendizaje, aprovechando los mejores momentos, incluso cualquier momento adecuado, para que aprendamos (el aprendizaje a lo largo del día y no simplemente a lo largo de la vida). Incluso nos anticiparán preguntas que nosotros mismos deberíamos hacernos y nos ayudarán a responderlas (volvemos a la mayéutica socrática). En definitiva, los APA nos acompañarán y ayudarán a aprender de forma permanente, ya que sabrán qué debemos aprender, cómo, de dónde, cuándo, con quién…
Las quimeras y peligros de la IA en la educación
Como docente creo que este tipo de herramientas podrán ser muy útiles para cumplir con el objetivo de la docencia, que es ayudar al estudiante a aprender más, mejor y más rápido, y no a sacarse de encima cuanto antes los problemas, buscando quien -persona o máquina- pueda resolvérselos, como muchos hacen ahora. Pero no hay garantías de éxito y todo esto puede no ser más que una quimera. El camino ni está garantizado ni exento de potenciales problemas, entre ellos la falta de privacidad o el efecto castillo (aprender
en un mundo encastillado o en una burbuja). No obstante, lo que más me preocupa es el posible incremento de las desigualdades en la educación. Aunque en teoría este tipo de herramientas pueden ayudar a lograr y universalizar una educación más personalizada, reduciendo las desigualdades en el acceso a una mejor educación, la realidad puede ser muy distinta. De hecho, el modelo de negocio en la aplicación de la IA a la educación podría ser “tanto pagas, tanto aprendes”.


Interesante debate desde tu amplia experiencia en el campo de la innovación y la aplicación de la IA. Nos haces siempre pensar y reflexionar sobre el presente y el ¡futuro venidero! Enhorabuena.
[…] strongly agree with this. The author is Senén Barro, who teaches at the University of Santiago de Compostela […]
Excelente articulo, para reflexionar sobre el nuevo rol de la docencia universitaria y la incorporación de las herramientas emergentes como IA generativa al proceso educativo.