Repensar las universidades. ¿Por qué y cómo?

Las dinámicas organizativas de las universidades

Las organizaciones son como seres vivos. Cambiantes en el tiempo, miran de adaptarse a las nuevas circunstancias o incluso de anticiparse a las oportunidades o problemáticas futuras. Asimismo, en cualquier organización la historia tiene un peso más o menos destacado.

A menudo el conservadurismo impide avanzar, cambiar o mejorar; no cambiar por miedo, por intereses creados, por pura apatía institucional.

En muchas ocasiones el incrementalismo es la principal dinámica:  se evoluciona no desde la nada sino atendiendo a la propia historia organizativa y a las circunstancias pasadas que determinan el quehacer.

Las universidades no son, en absoluto, ajenas a esta realidad ni a estas dinámicas. Hablamos de una institución con siglos de historia a sus espaldas. Por una parte, las universidades atesoran la gestión de la creación y la transmisión del conocimiento; por ello, deben desarrollarse con agilidad y tratando de cultivar en todo momento procesos de innovación. Pero, por otra parte, a menudo son organizaciones lentas, con estructuras burocráticas pesadas, donde se entremezclan intereses grupales o particulares y maneras de hacer arraigadas que pueden conllevar la parálisis de la institución. Organizaciones, en ocasiones, poco atentas al entorno al que deberían dar respuesta. En este sentido, paradójicamente, las universidades pueden convivir con estas dos dinámicas entrecruzadas: deben ser altamente innovadoras para trabajar en las fronteras del conocimiento, pero a menudo acaban siendo entidades conservadoras, lentas y sobre todo poco permeables a las necesidades y las demandas sociales.

Todo ello son generalizaciones, ya que cada institución universitaria tiene sus propias dinámicas y todos conocemos realidades muy dispares: desde universidades proactivas que favorecen el cambio y la apertura a la realidad social (normalmente con equipos directivos con una visión y capacidad para el cambio estratégico) hasta instituciones lentas o erráticas, donde los intereses internos son paralizantes y los directivos gestionan simplemente el statu quo establecido. Y dentro de este esquema encontramos todas las gradaciones, atendiendo a factores como el tamaño de la institución, su edad, su titularidad (pública, privada, for-profit), sus sistemas de gobierno y gestión, los recursos y la financiación disponible, su contexto político-institucional, etc.

Un mundo en transformación exige repensar las universidades

Creo que ya nadie duda de que vivimos inmersos en una época histórica de transformaciones profundas.

En lo tecnológico-científico, con realidades impensables hace tan solo unos pocos años atrás. Pero también en lo social, lo político y en la realidad de la globalización que cambia muchos paradigmas pasados: crisis climática y medioambiental, comercio internacional y grandes corporaciones, energía, migraciones, gobernanza global, crisis de la democracia liberal, etc.

Es en este contexto de grandes cambios sociales, económicos y tecnológicos que las universidades deben cuestionarse su función social y sus objetivos estratégicos:

¿Cómo debe ser la formación universitaria en la era digital? ¿Cómo promover la equidad y la igualdad de oportunidades? ¿Hay que repensar los principios de autonomía universitaria y de libertad académica? ¿Cómo las universidades pueden contribuir a hacer realidad la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible? ¿Cómo favorecer la multidisciplinariedad? ¿Cómo se debe formar por competencias y con valores? ¿Cuáles deben ser los perfiles del personal docente e investigador? ¿Cómo desarrollar la formación a lo largo y ancho de la vida? ¿Cómo favorecer una investigación científica responsable y comprometida socialmente? ¿Cómo deben colaborar las universidades en el área local y en la esfera internacional?

Estas son sólo algunas de las cuestiones a las que deberán responder los sistemas de educación superior y las propias universidades en los próximos años.

Efectivamente, las universidades deben repensarse y, en este sentido, iniciar procesos de transformación interna y de innovación. Aquellas que queden ancladas en el pasado probablemente acabarán desapareciendo o siendo marginales.

Un aspecto nuclear de esta época de profundas transformaciones es que el conocimiento pasa a ser un factor crítico para el progreso y la competitividad de países y sociedades. Y aquí las universidades tienen mucho que aportar: han perdido el monopolio del conocimiento (muy distribuido), pero siguen siendo una institución clave en sus funciones clásicas: formación, investigación e innovación/transferencia.

Una propuesta para la transformación desde la Red Mundial de Universidades para la Innovación (GUNi)

La Red Mundial de Universidades para la Innovación (GUNi), asumiendo esta realidad altamente compleja y cambiante, trabaja desde hace casi dos años en el porqué y el cómo repensar las universidades desde una perspectiva analítica, pero también en la praxis de la política y la gestión universitaria a escala global. En este sentido, está elaborando el que va a ser el nuevo Informe Mundial GUNi que lleva por título ‘New Visions for Higher Education Institutions towards 2030’ y del que podéis leer su Nota Conceptual. En segundo lugar, dando soporte directo a la celebración, en Barcelona, de la Conferencia Mundial UNESCO de Educación Superior (18-20 mayo 2022), en la cual se pondrán las bases de la educación superior en la perspectiva de la próxima década y la Agenda 2030.

Además, la red GUNi impulsará la denominada International Call for Action (ICA) en una primera fase, en el período 2022-2025. La ICA pretende reunir a un grupo representativo de universidades de todo el mundo para trabajar y colaborar estrechamente, y para poder repensarse de forma práctica atendiendo a esta nueva era de profundas transformaciones. Para ello, se partirá del Informe Mundial GUNi como documento base y se trabajará en las siguientes líneas: 1) compartir conocimiento con personas líderes del mundo académico y expertos en las diversas temáticas; 2) conectar el conocimiento con la acción, la estrategia institucional y la gestión del cambio; 3) trabajar de forma cooperativa entre todas las universidades miembros de la ICA; y, 4) desarrollar procesos de aprendizaje organizativo y favorecer el desarrollo profesional de los equipos directivos, de gestión y académicos de las universidades participantes.

La International Call for Action se desarrollará en todo momento atendiendo a los valores de la Red Global de Universidades para la Innovación, que no son otros que los de la UNESCO: una apuesta por la educación, entendida como servicio público de calidad y para todos, y la cultura y la ciencia como fuentes de progreso y de bienestar colectivo. Un reto inmenso y al mismo tiempo apasionante.

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Comentarios
  1. Axel Didriksson dice: 03/03/2022 a las 21:39

    Excelente artículo. GUNI siempre en la vanguardia a nivel mundial!!!!

  2. Cecilia Maria dice: 05/03/2022 a las 21:05

    Opino que es muy importante incluir en la agenda el tema de educación terciaria para todos.

  3. reflexion dice: 06/03/2022 a las 12:39

    El informe en cuestión (https://www.guninetwork.org/files/concept_note_guni_2021_new_visions_for_he_2030_def.pdf ) contiene múltiples recomendaciones, algunas pertenecen al ámbito político más que al académico.

    Pongamos por ejemplo la recomendación de facilitar el acceso a la educación universitaria de refugiados e inmigrantes irregulares. La recomendación suena bien. Pero tras este eufemismo, ¿subyace es que los ciudadanos subvencionen los estudios de estas personas? ¿Supone esto un servicio a los contribuyentes? Porque el coste es elevado (cerca de 6000 euros/año por alumno), y la optimalidad de tal desviación presupuestaria para los ciudadanos que lo estarían financiando es discutible (probablemente prefieran mejorar su sistema de bienestar), y si se implementa podría incrementarse el flujo de inmigrantes irregulares. No creo que se deba disfrazar una agenda política dentro de un plan de mejora de la universidad.

  4. Miguel Ángel dice: 06/03/2022 a las 18:24

    Me interesa participar en la Red GUNi, así como el el ICA. Cómo puedo contactar con ustedes. Saludos desde Universidad Panamericana de Guatemala.

  5. Joan Prat Corominas dice: 07/03/2022 a las 09:45

    Este documento, mas informativo que de opinion, apunta a los temas clave para la necesaria actualización de la Universidad, por lo que en mi opinion, tiene la capaqcidad de convertirse en un manifiesto que guie los debates, y consiguientemente, las acciones a llevar a cabo para evitar la deriva de la institución al anacronismo. Felicidades Josep Maria. Cuenta conmigo.


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