La lógica mercantilista en la universidad pública española
El informe Selectividad, acceso y empleabilidad: evidencia de la diferenciación institucional en la universidad pública española (FUNCAS, febrero 2026) ofrece una radiografía sobre la transición de la educación superior a la incorporación al mercado laboral. Para su elaboración, el estudio se apoya en bases de datos institucionales, concretamente el Sistema Integrado de Información Universitaria del Ministerio de Universidades y los registros de la Tesorería General de la Seguridad Social.
El enfoque del informe FUNCAS
Su enfoque principal consiste en medir el éxito universitario a través de la capacidad del mercado laboral para absorber a los egresados durante su primer año tras la graduación. Bajo esta premisa, el documento clasifica a las universidades públicas, estableciendo una jerarquía y analizando variables como el salario inicial y los niveles de afiliación, lo que permite visualizar las diferencias y brechas existentes entre distintos entornos geográficos.
Si bien el estudio de FUNCAS permite comprender la demanda empresarial y el comportamiento inmediato del mercado de trabajo, un análisis profundo revela la necesidad de matizar sus conclusiones para evitar diagnósticos incompletos sobre la calidad del sistema universitario. El informe agrupa a las universidades y evalúa su eficacia en función de la inserción laboral local.
A modo de ejemplo
Por ejemplo, el denominado Clúster 4 agrupa instituciones con un alto rigor académico, evidenciado en una nota media de graduación de 6,62. Sin embargo, el estudio las califica como de «baja eficacia» debido a que la afiliación laboral en su entorno no supera el 42,46%. Investigaciones complementarias, como el Proyecto U-Ranking, demuestran que la inserción laboral está fuertemente determinada por la estructura económica de la comunidad autónoma, por lo que resulta fundamental diferenciar entre la excelencia pedagógica de la institución y el dinamismo industrial de su región.
La metodología del informe concibe el título universitario principalmente como una «inversión educativa» diseñada para generar retornos salariales específicos. Esta perspectiva penaliza a disciplinas de naturaleza generalista, como Filosofía, Humanidades o Bellas Artes.
Es importante recordar que la función de la universidad pública incluye también la formación básica y el fomento del pensamiento crítico, dimensiones que no siempre se traducen en un rendimiento económico, pero que son esenciales para el desarrollo social.
El estudio de FUNCAS señala que el lugar donde se cursan los estudios condiciona el éxito salarial, registrando brechas del 12,22% entre diferentes instituciones. No obstante, el mercado laboral actual se caracteriza por una alta movilidad geográfica, el empleo en remoto y la migración intraeuropea. Por tanto, estudiar en una región con menor tejido industrial no limita necesariamente el horizonte profesional del egresado a ese mercado local.
Clasificación del estudio y el caso de la UGR
Clasificar a las universidades en grupos de «élite» o de «liderazgo» basándose exclusivamente en los mejores sueldos puede generar una narrativa incompleta. Esta categorización asume las ventajas de los entornos altamente industrializados como un mérito exclusivamente académico, desfavoreciendo estadísticamente a instituciones situadas en áreas con menor presencia empresarial y alterando la percepción de equidad en el sistema público.
Para ilustrar por qué los datos macroscópicos deben contextualizarse, el propio desempeño de la Universidad de Granada (ubicada en el Clúster 4) aporta una perspectiva más optimista y completa:
- El Estudio de Opinión de Egresados de la UGR (febrero de 2026, promoción 2022) indica que el 80,3% de los graduados ha obtenido experiencia laboral tras terminar la carrera, estando el 69,2% ocupado en la actualidad.
- Existen titulaciones en la UGR que rozan o alcanzan el pleno empleo, destacando Ingeniería Informática (100%), Logopedia (96%), Medicina (95,1%), Óptica (95%) y Edificación (93,5%).
- Aunque FUNCAS estima salarios medios de 22.288 euros para el clúster al que pertenece la UGR, los egresados de la UGR reportan sueldos netos mensuales de 1.751 € en la etapa de grado y de hasta 2.160 € en doctorado. Además, la tasa de inserción sube al 86,19% con un máster y al 92,97% con un doctorado.
- La valoración cualitativa es sobresaliente. La reputación institucional recibe una nota de 4,01 sobre 5 por parte de los graduados y un 4,29 en el caso de los doctores. Como muestra de la calidad percibida, el 71% de los titulados afirma que volvería a elegir esta universidad.
El informe de la CRUE
Esta discrepancia con la visión de FUNCAS se puede encontrar también en el informe “Talento universitario y empresa: Valoración de perfiles, contratación y futuro del empleo en España” (2025) de la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas (CRUE). LA CRUE sostiene que los estudios universitarios son la mejor vía de integración laboral en España, destacando que la tasa de afiliación alcanza un 80% a los cuatro años del egreso. Para la CRUE, el sistema universitario es un motor de progreso social y económico.
Según su encuesta a más de 7.000 empresas, existe una brecha porque el mercado demanda habilidades blandas (digitales, idiomas, flexibilidad) que la universidad no siempre ofrece durante la formación académica. Una solución es la formación dual y las microcredenciales, no la jerarquización del sistema. El informe de la CRUE insta a empresas y universidades a colaborar para cerrar esa brecha de competencias transversales sin romper la equidad del sistema.
Conclusión
Todos estamos de acuerdo en que la transición de la universidad al trabajo debe ser «fluida» para evitar la infrautilización del capital humano, pero los diagnósticos en clave laboral pueden ser volátiles. Mientras FUNCAS identifica las TIC e Ingenierías como los campos de mayor éxito y selectividad en España, el Joint Research Centre (UE, 2025) predice un pequeño excedente de graduados en TIC y uno más relevante en Ciencias e Ingeniería a nivel de la UE para 2030. Asimismo, resulta pertinente plantear que los sectores estratégicos empresariales apuesten por la I+D y transferencia de conocimiento, buscando el potencial de transformación social e investigadora del egresado universitario. Las empresas deben colaborar con las universidades cercanas buscando intereses compartidos, lo que debería aprovecharse para fomentar el desarrollo regional y la innovación local.


[…] en estas páginas, el Prof. Rodríguez Valverde, señalaba el riesgo de circunscribir el valor de universidad a su capacidad de inserción laboral. […]